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La compactación del suelo en la agricultura

15 de febrero de 2021
agricultura

¿Sabes qué es la compactación del suelo y en qué medida afecta a la productividad de los cultivos? En este artículo lo descubrirás todo y aprenderás algunas técnicas de recuperación de estos suelos.

La compactación del suelo es el aumento de su densidad y la reducción de su porosidad, que se produce cuando se somete a un gran esfuerzo o a una presión continua.

La compactación se produce principalmente por la acción del hombre al manejar el suelo utilizando maquinaria de forma inadecuada. Este problema se ha ido agravando en los últimos años, los efectos de la preparación del suelo en su estructura dependen de la intensidad de la revuelta o del tránsito, de los tipos de equipos utilizados, de la gestión de los residuos vegetales, del manejo de los animales y de las condiciones del suelo en el momento de la preparación.

Efectos de la compactación del suelo

Los efectos de la compactación están directamente relacionados con una importante reducción del rendimiento de los cultivos, las plantas no pueden absorber los nutrientes debido al escaso desarrollo de las raíces y se produce una reducción de los espacios libres en el suelo que disminuye la cantidad de oxígeno, lo que provoca un mal desarrollo de las plantas.

La difusión de oxígeno, la temperatura y la resistencia mecánica afectan directamente a la emergencia y el desarrollo de las plántulas. El agua es fundamental para el crecimiento de las plantas, sin embargo, más importante que su contenido es su potencial en el suelo, es decir, la energía con la que el suelo retiene el agua y que, en consecuencia, será la energía necesaria para que esta agua sea eliminada por las raíces.

La compactación del suelo dificulta el desarrollo de las raíces, lo que da lugar a raíces más pequeñas y, por consiguiente, a una menor absorción de nutrientes y exploración del agua en el suelo

Las raíces respiran consumiendo oxígeno y emitiendo dióxido de carbono, para que este metabolismo vegetal sea eficiente es necesario el intercambio de gases entre las raíces y la atmósfera, fenómeno conocido como aireación del suelo, que está asociado a la porosidad y estructuración del mismo.

Dimensiones de la compactación del suelo

Para entender y poder actuar sobre la compactación, se necesita una caracterización completa en 3 dimensiones:

  • Localización: Evaluar qué zonas del cultivo sufren compactación y cuáles no.
  • Intensidad: Es la medida cuantitativa más directa de la compactación. Entre los diversos métodos utilizados para su determinación, destaca el volumétrico anular, que tiene bordes afilados y un volumen conocido, generalmente de 50 cm3.
  • Infiltración de agua: La tasa de infiltración de agua en el suelo, que sirve como indicación de su conductividad hidráulica, está influida por otros factores del suelo, como la formación de costras en la superficie que provocan una disminución significativa de la cantidad de agua que penetra en el perfil. La conductividad hidráulica sirve, pues, como medida comparativa para evaluar la compactación, utilizando el mismo suelo y la misma cantidad de agua.
  • Profundidad: Para las plantas y la estructura del suelo, una capa compactada de 20 cm o 35 cm es muy diferente.

Identificación de zonas compactadas

Excavación de zanjas

No es una tarea fácil, ya que requiere la apertura de zanjas en la zona, una operación laboriosa que exige mucho esfuerzo físico y poco rendimiento operativo, si tenemos en cuenta que debe realizarse en varios puntos de la plantación.

Penetrómetro

El penetrómetro es un equipo que se utiliza actualmente con el objetivo de la gestión del suelo y la práctica de la agricultura de precisión, principalmente debido al problema de la compactación y la reducción de la porosidad del suelo, que afecta en gran medida el crecimiento de las plantas.

Los penetrómetros permiten realizar evaluaciones puntuales de la resistencia a lo largo del perfil del suelo, siendo la resistencia a la penetración expresada por el índice de cono, que no es más que una unidad de presión, es decir, la fuerza registrada (kg) dividida por el área de la base del cono, expresada en kg cm², kPa (kilopascal) o MPa (megapascal).

La interpretación de los datos recogidos con el uso de penetrómetros debe respetar algunos factores que influyen en su lectura, ya que la resistencia de penetración y la humedad del suelo son dependientes y presentan una variación inversamente proporcional.

Control de la compactación del suelo

El control de la compactación del suelo es indispensable e importante para la agricultura. No basta con que el suelo adquiera buenas propiedades y necesite algunos cuidados como:

Control del tráfico de maquinaria

Es una técnica viable, el uso del piloto automático para asistir en la definición de las vías donde se hará el tráfico controlado durante toda la conducción de la labranza. Esta técnica limita la zona compactada y mantiene el resto del campo libre del problema de la compactación del suelo y de la estera vegetal.

Control del tráfico de animales

La compactación del suelo con el pisoteo de los animales se ve agravada por la eliminación de la vegetación mediante el pastoreo, puede disminuir la tasa de infiltración, aumentar la erosión y reducir el crecimiento de las raíces de las plantas. Es importante destacar que esta compactación depende de la clase de suelo y del contenido de humedad, así como de la tasa de carga animal. Sin embargo, es fundamental cuidar este tráfico de animales en las zonas de recuperación, donde se recomienda adoptar algunas técnicas de gestión para evitar esta compactación directa en el suelo donde se quiere cultivar.

Gestión de la compactación del suelo

La mejor manera de gestionar la compactación del suelo es evitar que se produzca en la propiedad. Esto sólo es posible con algunas prácticas como:

Subsuelo

En primer lugar, es necesario entender la diferencia entre el subsolador y el escarificador.  Aunque tienen funciones similares, el subsolador alcanza profundidades de hasta 80 cm al romper las capas compactadas del suelo. El escarificador, en cambio, tiene como función principal la preparación del suelo.

El subsolado es un proceso agrícola que moviliza el suelo para romper las capas compactadas o engrosadas. Forma parte de la preparación para que pueda recibir plántulas y semillas. Con el uso de un subsolador agrícola, es posible romper las capas del subsuelo que pueden restringir el crecimiento de las raíces.

Para hacer el uso del subsolador es necesario conocer las características del suelo trabajado, se deben considerar factores como la compactación existente, la estructura y textura del suelo, además de las plantas de cobertura y el contenido de agua. Esto se debe a que cuanto menor sea la humedad del suelo, mayor será la eficacia del subsolado. El uso del subsolador agrícola mejora la aireación del suelo y reduce el riesgo de erosión.

Harrow

La nivelación tiene como objetivo romper bloques de tierra y nivelar el terreno. Poco antes de la plantación, se debe realizar un rastreo para controlar las malas hierbas y preparar el terreno para la labranza.

Las gradas pesadas han sustituido al arado por el mayor rendimiento operativo y también por la facilidad de transporte y la menor necesidad de regulación. Recordando que el exceso de estas prácticas también puede presentar algunos efectos negativos, ya que pueden conducir a mayores posibilidades de erosión del agua.

Rotación de cultivos

Uno de los pilares del sistema de agricultura sin labranza es la diversificación de cultivos, y existen básicamente cuatro modalidades que el agricultor puede utilizar para diversificar su sistema de producción

La rotación de cultivos se considera la más beneficiosa para el productor para evitar la compactación del suelo. El principio básico es alternar diferentes especies en la misma estación del año.

Principales objetivos

  •     Conservación del suelo.
  •     Mejora y mantenimiento de la fertilidad del suelo.
  •     Mejor uso de la maquinaria y la mano de obra.
  •     Disminución de la incidencia de plagas, enfermedades y malas hierbas.
  •     Aumento del contenido de materia orgánica en el suelo.
  •     Estructurar y descompactar el suelo.
  •     Estabilización de la productividad de las especies cultivadas.

Poner fin a la compactación del suelo

La mejor manera de gestionar la compactación del suelo es evitar que se produzca en la propiedad, lo cual sólo es posible con un sistema eficaz de rotación de cultivos y con el control del tráfico de máquinas y animales en la zona. Hay estudios que demuestran las ventajas de ajustar el ancho de vía de todos los aperos para que circulen siempre por la misma pista, aunque no es sencillo, es una técnica viable.

Conclusión

La compactación se caracteriza cuando tenemos el aumento de la densidad y la disminución de la porosidad del suelo, porque ofrece resistencia al pleno desarrollo del sistema radicular de las plantas y reduce el flujo ascendente del agua en el suelo cuando se produce la sequía, no proporcionando suficiente agua para las plantas. Así, los cultivos no podrán aprovechar todo el potencial del suelo, crecerán menos y, en consecuencia, producirán menos.

Para el problema de la compactación del suelo, se recomienda llevar a cabo la prevención, vigilando estrechamente el estado físico del suelo mediante análisis que detecten los primeros signos de compactación utilizando un penetrómetro y la evaluación visual del sistema radicular, practicar la rotación de cultivos y priorizar los sistemas de cultivo que aporten materia orgánica al suelo.