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La mecanización de la horticultura

2 de abril de 2021
horticultura

Al igual que otros sectores de la agricultura, la horticultura vive un momento de transformación, con la introducción de nuevas técnicas y tecnologías que están aumentando los resultados de los productores de todos los tamaños.

A diferencia de los cultivos de cereales, como la soja y el maíz, en los que ya predomina la maquinaria y buena parte del trabajo está mecanizado, en las huertas y los frutales sigue habiendo mucho trabajo manual. Pero se espera que esto cambie en los próximos años, ya que estos equipos son cada vez mejores y más accesibles.

Particularidades de la horticultura

Cuando se habla de horticultura, mucha gente piensa sólo en verduras y legumbres. Pero esta rama engloba otras subdisciplinas, como la fruticultura, la floricultura y la silvicultura.

En la horticultura, el volumen de producción no es tan elevado como en los cereales, pero el valor añadido en cada hectárea es alto. Por otro lado, el coste de cultivo también es mayor y la gestión es más compleja.

El carácter perecedero de los productos hortícolas también afecta considerablemente a la producción, ya que no es posible almacenar la cosecha durante mucho tiempo. En la horticultura, por ejemplo, que incluye todas las hortalizas, uno de los principales retos es la logística para que el producto llegue lo antes posible a la mesa del consumidor final.

También por ello, gran parte de la producción en horticultura procede de pequeños productores, pero que se encuentran en lugares estratégicos, ya sea por la proximidad a los grandes centros urbanos o por la facilidad de transporte.

Evolución de la mecanización en la horticultura

La complejidad de la gestión en la horticultura exige máquinas especializadas y, muchas veces, la delicadeza y diversidad de los huertos y jardines impiden el uso de determinados equipos.

Por otro lado, la creciente demanda presiona a los productores para que aumenten su productividad y, con la mecanización, es posible reducir los costes de la mano de obra y producir más. Esto significa que, aunque no siempre es posible poner un equipo con tracción motorizada en el campo, el uso de fertilizantes más pequeños, tijeras de podar y pulverizadores de mochila ya encuentran espacio con una buena parte de los productores.

En el pasado reciente, la presencia de la tecnología en la horticultura era relativamente baja, en comparación con otras ramas de la agricultura. Los invernaderos controlados por el clima y los cultivos hidropónicos han hecho uso incluso de diversos equipos durante algunas décadas, pero nada tan importante como un cultivo de soja, donde los tractores automatizados se encargan de todo el trabajo pesado.

Pero este escenario está cambiando rápidamente. Ya sea en forma de podadoras a batería como la JACTO PR-40, que cuenta con siete sensores internos que permiten un corte progresivo con precisión y fuerza calculada, o de pulverizadores de mochila como el JACTO PJM-20 con motor de combustión Honda y 360 psi/24,8 bar de presión máxima. Estas dos herramientas pueden incluso parecerse a lo que se ha utilizado durante décadas en la zona, pero la tecnología incorporada las hace mucho más avanzadas que los equipos comunes.

Además de la maquinaria y los equipos, la tecnología también está presente en la horticultura con herramientas tecnológicas como SmartSET, que ayuda al agricultor en la dosificación y el rango de aplicación de los fertilizantes.

Las inversiones en mecanización en la horticultura ya están despegando, y se espera que no hagan más que crecer en los próximos años, permitiendo avances significativos en la productividad y la competitividad de los productos.