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Cómo hacer un huerto desde cero

13 de febrero de 2021
huerto

Si quieres aprender cómo hacer un huerto desde cero, deberás seguir cierta rutina. Preparar la tierra, vigilar el desarrollo de las plantas y cosechar tus propios alimentos son algunas de las ventajas de cuidar un huerto doméstico para principiantes. Puedes hacer un huerto pequeño, con especias para el día a día, u ocupar una gran superficie y producir suficientes verduras y hortalizas para alimentar a la familia. No importa el tamaño: ¡comenzar un huerto también es invertir en más calidad de vida!

Consejos para hacer un huerto desde cero

Si no hay dudas sobre los beneficios de tener un huerto, no se puede decir lo mismo sobre cómo empezarlo. Después de todo, ¿cómo preparar el suelo? ¿Cuándo añadir el abono? ¿Utilizar semillas o plántulas? ¿Qué especies plantar? Estas y otras preguntas son comunes y, por ello, hemos enumerado aquí las respuestas, para que empieces tu huerto con buen pie. ¡Sigue!

Planificación

Antes de iniciar un huerto es fundamental planificar el uso que se dará a la zona. El primer paso es definir si será un huerto doméstico, un huerto comercial, un huerto comunitario o algún otro tipo de espacio. A continuación, es necesario comprobar la disponibilidad de la zona, las herramientas y útiles para poder empezar a trabajar.

Anota todo lo que ya tienes y lo que aún te falta para la producción, como la azada, el abono, los plantones o las semillas, las regaderas y otros elementos importantes para empezar el huerto. Si tienes animales, valora la necesidad de vallar el espacio, lo que puede hacerse sólo con malla metálica o, en el caso de animales que escarben bajo la valla, con la construcción de un muro de hormigón.

Evaluación del terreno

En general, una buena parcela para iniciar un huerto desde cero debe ser llana, recibir luz solar y viento moderado, estar cerca de una fuente de agua y no retener el agua de lluvia o de riego, ya que puede provocar la putrefacción de las raíces. Antes de plantar, es necesario eliminar los hormigueros, la hierba, la arena, las piedras y otros tipos de residuos, como restos de construcción y basura.

Haz un croquis para planificar el tamaño. Un parterre suele tener entre 90 y 120 cm de ancho. Las calles deben tener entre 30 y 50 cm de ancho para que las personas y los equipos puedan pasar fácilmente. A la hora de determinar el tamaño de los bancales, infórmate del espacio recomendado para las hortalizas que quieres cultivar.

Herramientas y otros útiles

Para crear un huerto desde cero, necesitarás algunas herramientas. Los más comunes son la azada, la pala, las tijeras de podar, la cuchara de trasplante, el pulverizador, la carretilla y la regadera, pero todo depende del tamaño de tu jardín y de lo que pretendas cultivar. Todos estos artículos deben lavarse y secarse bien después de su uso para evitar la oxidación y aumentar su vida útil.

Es posible que también necesites otras herramientas, como carteles para identificar los cultivos, lonas y alambres para encerrar el huerto, películas de plástico o telas de sombra para cubrir las plantas, entre otras cosas. Lo ideal es que todo esto se planifique antes de empezar el jardín para reducir los costes, pero nada impide comprar estos artículos durante la plantación.

Preparación del suelo

Cuándo nos preguntamos cómo hacer un huerto desdse cero, también nos preguntamos cómo preparar el suelo. La preparación del suelo para la plantación es esencial: no debe estar compactado ni tener mucha grava, porque estas características son difíciles de corregir. Lo ideal es que esté suelto, lo que facilita el trabajo y es mejor para la nutrición de las plantas. Después de limpiar el terreno, es necesario remover la tierra con una azada para reducir la compactación y permitir la nivelación de las camas.

Esta es la llamada siembra convencional, pero también se puede optar por la siembra directa, en la que las plántulas o semillas se colocan sobre el mantillo (esta técnica no se recomienda para la producción de tubérculos). Es posible hacer la cobertura con materiales de otra zona, como paja y hierba, o cultivando en el lugar cultivos de cobertura, cortándolos después del crecimiento.

Selección de verduras

La elección de las verduras depende de factores como la superficie disponible, el clima de la región, la época del año y el tiempo disponible para los cuidados. Algunas especies que son fáciles de cultivar y producen bien en casi cualquier clima y región del país son el perejil, la menta, la albahaca, las calabazas, las batatas, el quimbombó y los pimientos.

Puede optar por comprar semillas en latas o paquetes, donde puede tener más confianza sobre la calidad y la garantía del producto en comparación con las semillas a granel. Otra opción es comprar plántulas, evaluando si no tienen manchas en las hojas o ramas en las raíces, que pueden acabar trayendo plagas y enfermedades a todo tu huerto.

Siembra y plantación

Es posible sembrar en surcos o en agujeros. En el surco, las semillas deben depositarse una al lado de la otra en una línea continua. Los agujeros, por su parte, deben recibir de 3 a 5 semillas, colocadas en el centro, pero no demasiado cerca unas de otras. A continuación, basta con cubrirlas con una fina capa de tierra. Recuerda que algunas especies deben sembrarse en bandejas en lugar de en tierra.

Intenta plantar los plantones en días lluviosos o en días más frescos y moja el lugar antes de colocar la planta. Si se trata de un plantón con raíces, colócalas bien distribuidas por la fosa. Si tienes cepellón, mételo todo en el agujero y evita romperlo. A continuación, completa la fosa con tierra y compacte la tierra alrededor de la planta para que las raíces se fijen mejor al suelo.

Fertilización

La gran mayoría de las tierras necesitan ser abonadas para iniciar un huerto, salvo las que ya son naturalmente fértiles. Para saber si el suelo está equilibrado o si necesita algún nutriente, hay que hacer un análisis químico del mismo, proceso que señala el contenido de cada elemento en una zona determinada.

A partir de ahí, la siembra y el abonado se realizan durante el crecimiento de las plantas. Es posible utilizar fertilizantes orgánicos o químicos. Lo importante es que las fórmulas contengan los nutrientes que su suelo necesita y que preste atención a los signos de falta de los mismos para repetir la aplicación, como manchas amarillas y enturbiamiento de las hojas.

Ahora ya tienes las nociones básicas sobre cómo hacer un huerto desde cero. Cómo ves, la planificación puede resultar sencilla, pero tendrás que ser constante y trabajar día tras día para que tu trabajo de sus primeros resultados.